Nohemí Acosta Cuenca
La relación entre
docencia e investigación se mantiene, porque los
docentes son investigadores activos que asumen ese rol
autoformándose sobre las actualizaciones
curriculares, fortaleciendo así su práctica pedagógica; por su parte, los estudiantes pueden practicar el proceso de investigación
en el laboratorio, aprender a investigar indagando; también los estudiantes en diferentes grados desarrollan sus proyectos como parte de una línea de
investigación de los laboratorios; y por último, la conexión entre la teoría y la práctica hacen parte del proceso de
enseñanza y aprendizaje base para generar experiencias significativas en los
futuros investigadores.
Lenis Monterroza Lobo
Concluyo enumerando algunos de los beneficios que sugiere la investigación: puede mejorar la práctica docente ya que los docentes estarán motivados para enseñar de forma innovadora y aprender de forma creativa; ayuda a facilitar y mejorar el proceso de aprendizaje; fomenta la curiosidad; promueve el aumento del conocimiento; cómo observamos, sacando conclusiones de realidades, fenómenos y hechos; brinda oportunidades de desarrollo social y trabajo en equipo; la interdisciplinariedad promueve la adquisición de habilidades investigativas que ayudarán en la resolución de problemas, el análisis crítico y sistemático de la información, y la comprensión investigadora y el razonamiento sobre lo aprendido; ayuda a prepararlos para la vida aplicándolo en el mundo real; promueve el desarrollo del pensamiento crítico de los estudiantes y estimula constantemente su reflexión; también proporciona conocimiento para oportunidades de colaboración para la creación de conocimiento; y mejora las habilidades y destrezas de comunicación.
Alcira Atencia Domínguez
Investigación y docencia se han de
interrelacionar siempre si se quiere lograr avances significativos en la
formación de los estudiantes en cualquier nivel. La investigación debe permear
los aspectos curriculares, donde el objeto de investigación serán todos los
procesos y estrategias de enseñanza que emplean los docentes, para optimizar
una mejor planeación e innovación de los planes de estudio, así mismo es
importante investigar los procesos de aprendizaje en los estudiantes, teniendo
en cuenta todas la variables individuales y contextuales.
Los estudiantes, directivos y docentes también
deben desarrollar más competencias investigativas, de alto nivel, siendo este
uno de los objetivos a los que deben apuntar las instituciones educativas desde
los primeros niveles de enseñanza y que se convierte en uno de los requisitos
imprescindible para la acreditación universitaria en pro de una educación de
calidad, acorde con las exigencias del mundo actual.
La docencia en sí misma es una
investigación, y el rol natural del docente, más allá de ser guía, orientador,
es ser investigador, pues debe buscar la combinación perfecta entre estrategia
de enseñanza, estrategia de aprendizaje, recursos o materiales y estrategias de
evaluación, que permita o acerque al estudiante a la construcción de un
aprendizaje significativo. En este sentido, "el ejercicio profesional
docente, asumido como un ejercicio de profesionalización, pasaría de la
expresión de acciones y rutinas, a convertirse en una praxis, intencionada,
generadora de sentidos y de saberes docentes" Núñez, Arévalo y Ávalos
(2012: 13).
Tilso Viscaino Padilla
Partiendo de las dificultades que logramos
identificar en la investigación educativa y el papel del docente en dicho
proceso, inicio resaltando la importancia y el papel que tienen las
instituciones educativas en estos procesos, ya que de ellas depende la
trascendencia de los programas ofrecidos, en la que debe tener un mayor espacio
en sus currículos la investigación.
Según Lüdke, se demanda de la universidad,
especialmente, "la formación de profesionales con un nuevo perfil, capaces
de dar respuestas más adecuadas a los problemas que enfrenta el sistema
escolar, a través del trabajo en investigación y discutiendo la estructura
misma del conocimiento en sus diferentes ámbitos, impulsando a los jóvenes a
cuestionarse constantemente" (2005: 346).
De acuerdo a lo anterior, considero que
todas las instituciones educativas tanto del nivel preescolar, básica y media,
como las de educación superior, deben mantener una relación en la que se promueva
el proceso de enseñanza y aprendizaje a estudiantes y maestros que fortalezca
el trabajo colaborativo con el fin de alcanzar las metas propuestas y la
solución de los problemas que enfrenta la educación actualmente.
Por otro lado, maestros y maestras debemos
reconocer en los procesos de investigación educativa, todas las habilidades y destrezas
que nos permiten dinamizar el proceso de enseñanza y aprendizaje, transformando
conocimiento y su puesta en práctica en los diferentes contextos.